El concepto de feminidad Por: Angie Fernanda Suárez Rincón | Columnistas | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
 


Opinión - Columnistas


El concepto de feminidad Por: Angie Fernanda Suárez Rincón



El concepto de feminidad Por: Angie Fernanda Suárez Rincón | EL FRENTE En el entendido de las distintas realidades que afronta cada mujer, podemos tener la plena seguridad que todas compartimos una experiencia en común: “La tragedia de la ausencia de referentes propios”.

Lo que hasta ahora conocemos del mundo, son distintas definiciones construidas y sostenidas a través de la historia de la humanidad desde una concepción masculina, el concepto de feminidad no es propio de la naturaleza de las mujeres, sería correcto establecer, que el mismo, no es más que una construcción social de un colectivo, definiciones que recaen sobre aspectos como el cuerpo y la sexualidad de las mujeres, el comportamiento que se debe asumir en las diferentes esferas de su vida, así como pensamientos, emociones, dinámicas sociales, etcétera, en síntesis, la feminidad es una negación a la masculinidad, que se condiciona de la existencia de esta.


Por lo anterior, es importante traer a colación que conceptos como la objetividad o neutralidad son un fraude, al parecer “la historia es un relato androcéntrico” Franulic (2014). Dar el lugar a las mujeres, que a través del tiempo, se han organizado o de forma individual han expuesto acciones, ideas, han resistido, definiéndose fuera de lo establecido por las instituciones, que, a día de hoy, continúan vigentes es entender  el papel de la mujer en la historia y la ausencia obligada que se le dio al mismo en razón de las estructuras sociales, es reconocer, como menciona Franulic (2014) que la historia de las mujeres es la otra historia de la humanidad y jamás, un relato paralelo, sino más bien ausente, imposibilitado, invisibilizado e ignorado.


Es posible evidenciar expresiones de misoginia que no sólo se perpetran de hombres hacía mujeres, la violencia se ejerce también consigo mismas y con otras semejantes, en gran medida, la razón de ello, es en base a un comportamiento meramente aprendido; Cabe acotar, como lo exponen autoras del feminismo radical, que al referirse a “las mujeres” se habla de una experiencia biológica en común, no de un conjunto homogéneo.


Es importante y notablemente necesario el continuo establecimiento de espacios políticos, organizados, donde podamos articularnos, poner las cartas sobre la mesa  y reconocernos, escudriñar los fundamentos de la diferencia sexual, las mujeres no podemos seguir siendo definidas bajo parámetros de referencia instituidos por otro ser o grupo, cada una está facultada y en la libertad de establecer las pautas para el sentido que quisiere impregnarle a su existencia de acuerdo a sus experiencias, deseos, contexto en el cual se desenvuelve, entre otros aspectos.


En un mundo donde los referentes más accesibles son los que se proyectan en los distintos canales de información a los cuales tenemos acceso, la reivindicación de la mujer, consiste en gran medida, de re-simbolizarnos, lo que significaría, entonces, exteriorizar nuestras necesidades, atender nuestras diferencias y las señales que emana nuestro cuerpo, lo bueno, lo malo, lo propio y lo impropio, todo lo que nos constituye, no omitirnos, crear lazos, vínculos entre nosotras, que nos permitan unirnos sin connotaciones o yugos del patriarcado, crear sociedad.








Publicacion: Jueves 26 de Noviembre de 2020 


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