El reloj de don Manuel Por: Claudio Valdivieso | Columnistas | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
 


Opinión - Columnistas


El reloj de don Manuel Por: Claudio Valdivieso



El reloj de don Manuel  Por: Claudio Valdivieso | EL FRENTE Envolver el tiempo en papel regalo y entregarlo bajo un abrazo a su padre, fue la sorpresa con la que Johana quiso sorprender a don Manuel con un estilo diferente, después de rebuscar en las joyerías un fino reloj de pulso para llevarlo a la mano y que de paso recordara los viejos tiempos y recorra el que aún tienen por vivir.

Desde su infancia Johana se ha considerado bendecida por Dios, por la fortuna del tiempo que le dedicaron sus padres, por el amor y la formación que recibió de ellos, de su nueva familia y sus amigos en el mejor de los espacios.  ¡Su hogar!

Gracias al inagotable esfuerzo de sus padres, Johana es profesional y continúa la vida sin los apuros del reloj, pero al mismo tiempo, disfruta junto a su familia sin olvidar el tiempo que vivió junto a mamá e insiste, que intenta devolver un extenso tramo de tiempo a don Manuel y su familia, quienes jamás han tenido reparos en conservar ese mutuo amor filial como principio de la existencia.      

A los ochenta y ocho años de edad, don Manuel continúa tallando imborrables huellas en el trayecto de su vida y en sus pasos por las tierras del Conde del Cuchicute, tierra, qué orgulloso labró con sus manos y dignidad, recuerdos, que ahora reposan en su memoria como fragmentos de una historia que hoy narra nuevamente al abrir el cuaderno de su vida y que cuenta felizmente en voz alta sobre los silenciosos jardines de su estancia.

Ahora sus vidas en familia y sin premura del tiempo, saborean esas historias inolvidables sin prestar mayor importancia a los pasos de don Manuel y aunque avanzan un poco menos rápidos, siguen bailando al son que la vida les toque.
    
Aunque la vida sortea espectáculos diferentes para cada quien, cada cual los vive de la mejor manera posible; y ser protagonista de esas historias que se escriben a diario para los recuerdos, serán un testimonio más de vida, pues el tiempo más valioso es el que se vive a manos llenas.

“Nuestra vida ahora gira en torno a un hombre fuerte, pero con un corazón de niño, y eso lo disfrutamos durante todos los momentos”, dice muy sonriente Johana.

Sin desistir de su sonrisa, Johana insiste en compartir su experiencia e invita a reflexionar a través del viento que transporta su eco, a vivir ese espectáculo de abrazos y amor hacia la edad de cabello blanco, como el espectáculo que brilla en Villa Estella, una estancia lejana del ruido y cercana al frio de las nubes, que goza de un paisaje de óleo orquestado por el sonido del viento.

Concluye Johana, que el tiempo es el mejor de los regalos, pues el tiempo, es mucho más valioso que comprar un reloj, porque en el mismo tiempo, se pueden cosechar los recuerdos para el alma ya que el amor estará siempre por encima del mismo deber. ¡El amor es amor, no es una responsabilidad!




Publicacion: Miercoles 15 de Septiembre de 2021 


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