El turno es para la provincia de Vélez Por: José Oscar Fajardo | Columnistas | Opinión | EL FRENTE
 
 
 
 
 
 


Opinión - Columnistas


El turno es para la provincia de Vélez Por: José Oscar Fajardo



El turno es para la provincia de Vélez Por: José Oscar Fajardo | EL FRENTE Amigos de Vélez, Barbosa, Guavatá, Chipatá, Puente Nacional, Sucre, Jesús María, La Belleza, La Paz, Güepsa, El Peñón, Cimitarra, Bolívar y todo el resto de municipios de esta histórica provincia: veo que le llegó el turno en la próxima contienda política para Congreso. Pues no es justo que esta provincia, quizá la más importante partiendo desde la colonia, no tenga representación política en el Congreso Nacional. Toca elegir por lo menos uno, y para ello se necesita un relevo generacional.

Sí porque es una vergüenza y a la vez una desgracia política, tener los naturales de la provincia que salir a “goteriar” favores y ayudas a políticos de otras regiones que, una vez llenos sus costales de votos y ganadas sus respectivas curules para usufructo personal, se van como el viento y solo vuelven cuatro años después a refrendar sus mentiras y a llevarse los votos nuevamente. Juan Manuel Cortés es un profesional que, pese a su relativa juventud, en sus avatares políticos ya ha adquirido mucha madurez y suficiente experiencia para que tome la vocería de esta región en el Congreso Nacional. Por lo mismo considero, y la comunidad regional debe hacerlo, y es que Juan Manuel Cortés sea representante a la Cámara por Santander.

Voy a explicarles por qué. Uno. Porque a pesar de ser un profesional relativamente joven, tiene la suficiente consciencia personal y crítica para comenzar una carrera política exitosa, como es una curul en el Congreso Nacional. Dos. Porque Juan Manuel Cortés es un recio trabajador político, pues eso demuestran los más de 8.000 votos logrados en su periplo por la Asamblea de Santander, circunstancia que le permite conocer la dinámica política y administrativa de este Departamento.

Tres. Porque fue militar y piloto de helicóptero de las Fuerza Aérea colombiana. Ese hecho remite a que la gente sienta confianza en él, y que, por su carácter fuerte, se convierta en un perseguidor de la corrupción, y a la vez genere esperanza de reivindicaciones políticas y sociales, máxime si tenemos en cuenta que Santander, en este preciso momento, es un huérfano de representación en el Congreso de la República. Factor, lo digo reiteradamente, que conduce a que los santandereanos tengamos que correr a “mendigar” favores políticos a congresistas de otros departamentos, con el agravante de tener que someternos a compromisos electorales en condiciones de inferioridad.

Cuatro. Porque demuestra su madurez política cuando ha logrado el visto bueno del ingeniero Rodolfo Hernández, candidato a la presidencia de la República, quien se perfila como serio aspirante, por firmas, a la presidencia de la República. Téngase en cuenta que Juan Manuel va en segundo renglón en lista cerrada por Santander, con el Movimiento de Gobernantes fundado por él. Cinco. Porque Juan Manuel, hijo legítimo de Barbosa, conoce sobradamente la problemática de la provincia de Vélez, y sabe al milímetro que la conectividad entre sus municipios, en el sentido socio-económico, político y cultural, es uno de los factores que podría generar un enorme desarrollo a este sector del sur de Santander.

Seis. Porque Juan Manuel entiende perfectamente que estos municipios tienen problemas comunes para todos, como el manejo de las basuras y el agua potable para el consumo humano, muy difíciles de resolver, y que, solo planteando una solución a nivel regional intermunicipal, podría darse una solución factible, manejable y sostenible.

Siete. Porque tiene la responsabilidad histórica de propender por las vías carreteables de segundo y tercer orden, para facilitar el desarrollo viable y sostenible de la industria del turismo, aprovechando la diversidad cultural regional y la paisajística natural de sectores desconocidos por los mismos santandereanos, como son Las cuevas de oro, del municipio de El Peñón; Las ventanas de Tisquizoque, en Florián y otras joyas regionales que constituyen una riqueza potencial.

Ocho. Porque Juan Manuel Cortés sabe perfectamente que la provincia de Vélez produce los mejores bocadillos de Colombia, con denominación de origen, en cantidad de 35.000 toneladas anuales para un monto de $85.000 millones de pesos, generando un considerable aporte al PIB del departamento de Santander, y que, de ese negocio y otros aledaños, viven aproximadamente 4.500 familias.

Nueve. Porque Juan Manuel Cortés sabe muy bien que debe trabajar duro, políticamente, para defender y fortalecer el gremio de los paneleros y de los bocadilleros ya que ambos constituyen poderosa fuente laboral y económica de la comunidad de la provincia veleña.  



Publicacion: Miercoles 12 de Enero de 2022 


 Comentar... 
 
 

Back to Top

X

Activa la Edición Digital

Regístrate para acceder a nuestra edición digital.